¿Qué tipo de lechuga es mejor? Lechuga iceberg, romana…

mejor tipo de lechuga

¿Qué tipo de lechuga es mejor? Lechuga iceberg, romana…

¿Qué tipo de lechuga elegir cuando vas al mercado? La lechuga es uno de los vegetales más habituales en la dieta mediterránea. Sigue siendo la reina de las ensaladas que tomamos habitualmente como primer plato o como plato único.

Su bajo aporte en calorías unido a su textura fresca y crujiente la convierten en un ingrediente indispensable en el menú español y que, además se puede combinar con un gran número de aliños, salsas, ingredientes…

En 2019 los españoles consumimos un total de 183 toneladas de lechuga, escarola y endivias frescas. Durante el mes de abril de 2020, mes en el que el consumo de frutas y hortalizas frescas vivió un aumento del 40% respecto al mismo mes del año anterior debido a la pandemia, los hogares españoles consumieron 21 millones de kilos de lechuga, según datos del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA).

Por su parte, los productos de cuarta gama, como nuestras ensaladas listas para comer Montañita, también han experimentado un aumento de su consumo según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, y son consumidas en el 84% de los hogares españoles.

Veamos qué tipos de lechugas son las más consumidas y qué beneficios tienen para la salud.

Tipos de lechuga más habituales en España

Lechuga romana

lechuga tipo romana

La lechuga romana es la más conocida y utilizada en España. Su forma con cogollo alargado, el color verde intenso de las hojas y su sabor ligeramente amargo son sus principales características.

Como todas las lechugas tiene muchas proteínas y vitaminas. Si bien, su aporte calórico y en hidratos de carbono es ligeramente inferior al de la lechuga iceberg.

La lechuga romana es muy rica en vitamina A, con una diferencia de 4094 IU (International Unit) por una porción de una taza de lechuga romana y 361 IU por la misma cantidad de la lechuga iceberg. Por lo que su consumo resulta muy recomendable para la prevención de ciertas enfermedades.

También duplica la cantidad de vitamina K respecto a la lechuga iceberg. Vitamina que ayuda a regular la insulina.

Lechuga iceberg

lechuga iceberg

La lechuga de tipo iceberg se caracteriza por su color más blanquecino y su forma redondeada de ovillo, muy parecida a la col. Tiene una textura crujiente y más consistente que se puede, incluso, escaldar según qué receta.

La lechuga iceberg tiene un sabor suave y acuoso lo que la convierten en la elegida para acompañar cócteles, burritos, sándwiches o hamburguesas entre otros platos.

Su valor nutricional es muy bajo y, aunque aporta agua, vitaminas, sales minerales y fibra, lo hace en menor cantidad que otras variedades de lechuga.

Lechuga tipo hoja de roble

tipo de lechuga hoja de roble

La lechuga de hoja de roble es cada vez más apreciada como variedad para ensaladas. Forma parte fundamental de las mezclas de cuarta gama conocidas como “mezclum” o “bouquet”.

Sus hojas rizadas dan un mayor volumen a los platos y ofrecen una tonalidad original que va del verde al morado. Su sabor es más dulzón y delicado y su textura más suave.

Este tipo de lechuga es rico en vitamina C, ácido fólico y fibra. Tienen una gran cantidad de agua y aportan más Omega 3 que otras variedades.

Lechuga Batavia

batavia

La lechuga batavia, cultivada mayormente en el norte de España destaca por sus hojas rizadas de color intenso. Su color puede ser rojo (que también es nombrada como hoja de roble) o verde, según la variedad: Venecia, Boavista, Triatlón, Floreal, Dice o Matinale. Su sabor es bastante neutro.

La lechuga batavia es rica en fibra, minerales, ácido fólico y vitaminas, como la vitamina A y la Vitamina C. También aporta calcio, hierro, cobre, potasio y antioxidantes.

Lechuga Escarola

escarola

La lechuga escarola es, para muchos, sinónimo de ensalada de invierno, puesto que la temporada de este tipo de lechuga es durante los meses de diciembre, enero, febrero y marzo.

La escarola es un tipo de lechuga de la familia de las achicorias (como la hoja de roble) que resulta fácil de digerir y tiene un efecto depurativo y diurético.

Contiene una gran cantidad de ácido fólico y vitamina C. También es rica en betacaroteno que, como vimos, por ejemplo, en el artículo sobre las propiedades del mango, aporta muchos beneficios a la salud ayudando a mantener sanos la visión, el cabello, la piel, los huesos y las mucosas.

Las como la granada, la naranja o las uvas acompañan perfectamente a la lechuga escarola en las ensaladas. También es utilizada para cocinar cremas y purés.

Tipo de Lechuga trocadero

lechuga trocadero

La variedad de lechuga trocadero también es conocida como lechuga francesa o colocha. Se caracteriza por sus hojas tiernas, lisas y mantecosas. Es un tipo de lechuga muy digestiva con un sabor delicado e intenso.

Cerca del 95% de su composición es agua por lo que tiene un bajo aporte calórico (unas 13 kcal por 100 gramos). Destaca su contenido en vitamina A y C.

En ensaladas combina bien con frutos secos, bacalao o pollo y aderezos suaves.

Lollo Rosso

lollo rosso

La lechuga lollo rosso se caracteriza por sus hojas separadas y muy rizadas. Las hojas son de color rojo cobre brillante y verde claro en su interior. Su sabor es bastante neutro y su textura muy delicada. Es una variedad de lechuga muy bonita y decorativa.

También tiene propiedades antioxidantes y diuréticas, y es fuente de vitaminas como la A, C, E, o K. Es un sedante natural. Propiedad que podemos aprovechar mejor si la consumimos en la cena ayudando a combatir el insomnio y reducir la ansiedad.

Beneficios de la lechuga

En general, la lechuga es un vegetal que aporta un gran número de beneficios a nuestro organismo. Es básica a la hora de llevar una dieta sana y equilibrada para lo que resulta aconsejable cambiar de variedad o combinar los diferentes tipos de lechuga que hemos visto para que los platos y ensaladas resulten menos monótonos.

Además del bajo contenido calórico, la lechuga posee un gran número de propiedades antioxidantes gracias a su contenido en vitamina A y C. Por lo que ayuda a ralentizar el envejecimiento y a prevenir un gran número de enfermedades cardiovasculares y degenerativas.

Su alto contenido en fibra ayuda a regular el sistema digestivo, aportando una sensación saciante. Para reducir las posibilidades de que resulte indigesta se recomienda masticarla mucho para, así, permitir que las enzimas presentes en la saliva ayuden en la digestión.

Gracias a su contenido en agua y potasio y al bajo contenido en sodio, resulta un vegetal con propiedades diuréticas que ayuda a eliminar el exceso de líquido en el organismo.

La lechuga tiene un alto contenido en ácido fólico, ideal para las mujeres embarazadas. También ayuda a regular los niveles de azúcar en sangre y reactivar los niveles de insulina. Y por su contenido en hierro y potasio ayuda a prevenir el cansancio que provocan los bajos niveles de hierro y a reforzar el sistema nervioso.

Desde Frutas Olivar, como especialistas en venta de frutas y verduras, te animamos a probar todos los tipos de lechuga e incorporarlas en tu dieta diaria para beneficiarte de todas sus ventajas. Te invitamos a compartir tu receta favorita a través de los comentarios.

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