¿Cuáles son las propiedades de la calabaza?

Imagen correspondiente al post propiedades de la calabaza y otras tres curiosidades sobre ella de Frutas Olivar

¿Cuáles son las propiedades de la calabaza?

Conocer una fruta o verdura facilita que la valoremos y que la incorporemos a nuestra dieta. Por eso, desde el blog de Frutas Olivar intentamos ofrecerte información de interés acerca de estos productos. En esta ocasión abordamos las propiedades de la calabaza, pero no sólo eso. Queremos que conozcas a fondo esta hortaliza. ¿Por qué? En Frutas Olivar estamos convencidos de que tener toda la información de los alimentos es la única vía para que los apreciemos y queramos incorporarlos a nuestra dieta.

Como hemos avanzado la protagonista de hoy es la calabaza. Pero ¿qué sabes de ella? En nuestro día a día hemos comprobado como hay varias preguntas recurrentes que todo el mundo se hace en torno a esta hortaliza. La primera, cómo no, es relativa a las propiedades de la calabaza. Pero hay otras tres dudas recurrentes más:

  • La calabaza, ¿es una fruta o una verdura?
  • ¿Qué tipos de calabazas existen?
  • ¿Qué se puede hacer con calabaza?

En nuestro post de hoy, abordaremos estas tres cuestiones y, por supuesto, te contaremos todas las propiedades de la calabaza. Así no tendrás motivo para no introducirla en tu dieta diaria.

propiedades de la calabazaPropiedades de la calabaza

La mayoría de las propiedades de la calabaza coinciden con las de otras frutas y verduras. Es un alimento con gran cantidad de agua y es una fuente de fibra soluble. Ambos aspectos muy positivos para el sistema digestivo y el tránsito intestinal.

Además tiene un bajo contenido de hidratos de carbono y grasas, por lo que es un perfecto aliado en dietas hipocalóricas. A todo ello hay que añadir la presencia de una gran variedad de vitaminas:

  • Vitamina A
  • Vitamina B, como la B1, B2, B3 y B6
  • Vitamina C
  • Vitamina E

Estas vitaminas le otorgan acciones antioxidantes y ayudan al organismo en la formación de glóbulos rojos, cartílagos, huesos, dientes, colágeno… Por otro lado, inciden positivamente en la visión, el cabello, la piel y las mucosas.

La calabaza posee también folatos que participan en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico. Potasio, fósforo y magnesio son minerales presentes en esta hortaliza. Y, en menor medida, la calabaza también aporta calcio y hierro.

¿La calabaza es fruta o verdura?

La calabaza es una fruta. “Fruta” y “verdura” son más una terminología popular que científica. Pero grosso modo podría decirse la fruta es la parte comestible del fruto. A su vez, el fruto es el ovario que rodea la semilla. En cuanto a la verdura, sería todas las partes de la planta que son comestibles. Éstas son: la raíz, las hojas, los tallos, las flores…

Por tanto, si nos ceñimos a esta definición, la calabaza es una fruta. Al igual que el tomate, el calabacín o la berenjena. Sin embargo, en nuestro día a día, acostumbramos a identificar “fruta” con el sabor dulce e, incluso, con postre.

Si tuviéramos que definir la calabaza podríamos decir que es “una baya de cáscara dura, de la familia de las cucurbitáceas”. Esta familia se asocia a muchas plantas trepadoras, si bien hay calabazas que pertenecen a otras familias botánicas.

No hay unanimidad en cuanto al origen de la calabaza. Algunas fuentes las sitúan en Asia central; otras en América. Lo cierto es que hay catalogadas más de 800 especies de plantas. Cada uno de estos tipos ofrecen diferentes sabores, formas, tamaños. También suponen una amplia variedad de colores.

Incluso pueden dividirse en dos grandes grupos según su época de cultivo:

  • Verano. Algunas variedades que se cultivan en la época estival son:
    • Calabaza espagueti: con forma de melón amarillo, procedente de Japón.
    • Bonatera: de forma aplastada y es muy demandada en EE. UU.
    • Calabaza Rondini: redondeada y anaranjada.
  • Invierno. Suelen ser más dulces y su carne más seca. Entre ellas están:
    • Calabaza confitera, con la que se elabora el cabello de ángel.
    • Calabaza almizclera o de cidra

Por lo general, las calabazas de invierno suelen tener un periodo mayor de conservación que las de verano.

calabazas

¿Qué tipos de calabazas existen?

De todas las variedades que existen, hay algunas que son más comunes de encontrar. Son aquellas que fácilmente encontramos en la verdulería y en la mayoría de nuestras mesas.

Cucurbita maxima

La cucurbita maxima la más común de todas y también la más grande. De hecho, es la que suele usarse para los adornos de Halloween y, por ello, es la que suele coincidir con la imagen mental que todos tenemos de la calabaza.

Su forma es redondeada y su color naranja. Es la más utilizada para purés, pasteles, bizcochos…

Calabaza bonatera

La calabaza bonatera o cucurbita pepo es una de las variedades de verano. Se cosecha joven, porque es muy perecedera. Es un fruto chato de color blanquecino que se utiliza mucho para hacer purés y cremas. También recibe otros nombres como calabaza pattypan, calabaza patisson o calabaza Peter Pan. Incluso en otras zonas se le conoce como calabacín boinetero.

Calabaza butternut

Esta calabaza toma su nombre porque su forma es similar a la del cacahuete. Así, la calabaza butternut o cacahuete tiene una forma alargada, de un color anaranjado. Su carne es dulce y muy cremosa, por eso suele destinarse a postres y cremas. Es una de las calabazas de invierno y, como estas, se conserva durante más tiempo que las variedades de verano.

Cucurbita ficifolia

Cucurbita ficifolia es el nombre científico de la calabaza confitera. También recibe otros nombres como cidra o alcayota. Su aspecto exterior recuerda a una sandía: redondeada con un color verdoso y estriado. Su carne es casi blanca con pequeñas pipas negras, como las de la sandía.

crema de calabaza¿Qué se puede hacer con calabaza?

La calabaza es una hortaliza muy versátil que es posible incorporar en multitud de recetas. Su pulpa carnosa y tierna, la hace válida para postres, acompañamientos e, incluso como condimento.

Prácticamente puedes destinar esta hortaliza a cualquier fin culinario que se te ocurra: cremas y purés, confituras y postres, ensaladas y guarniciones

En cuanto a los modos de cocinarla, también es bastante versátil: puedes comerla cruda, en ensalada; al vapor o hervida y también cocinada junto a otros alimentos. Es muy común hacerla asada al horno: luego se extrae su pulpa y se tritura para las sopas, purés o cremas.

Teniendo en cuenta todo lo que permite, puedes incorporar la calabaza a cualquier momento del menú: entrantes, primeros y segundos platos y postres. ¡Incluso en los aperitivos! Para eso, siempre puedes usar sus semillas.

Aquí te dejamos una sencilla receta para tomarla como guarnición:

Calabaza asada con especias

Esta receta es sencillísima y puede servirte como guarnición o bien como complemento para ensaladas.

Corta la calabaza en tajadas, cuadraditos o tiras, como más te guste.

En un bol mezcla una cucharada sopera de aceite de oliva virgen extra, 1 cucharadita de sal, y las siguientes especias al gusto:

  • 1 cucharadita de comino molido,
  • ½ cucharadita de pimienta negra molida,
  • ¼ cucharadita de clavo de olor molido
  • ½ cucharadita de cúrcuma,
  • 1 cucharadita de pimentón dulce y
  • 1 puñado de finas hierbas u otras aromáticas.

Hornea durante 30 minutos a 200º. ¡Listo!

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